La silla perfecta existe: guía para elegir bien y cuidar tu espalda

Pasás más horas en tu silla de oficina que en cualquier otro mueble de tu casa. Elegirla bien no es un lujo: es salud y productividad. Acá tenés un marco simple para decidir sin arrepentirte.

Los 5 mandamientos de una buena silla ergonómica

  1. Altura ajustable: Pies apoyados y rodillas a ~90°. Si la altura no se ajusta, nada de lo demás importa. Alineá esto con la altura de tu escritorio y la del monitor.
  2. Soporte lumbar: Que acompañe la curva natural de la zona baja de la espalda.
  3. Apoyabrazos regulables: Brazos a ~90°, hombros relajados. Evitá subirlos para “alcanzar” el apoyo.
  4. Profundidad del asiento: Sentate al fondo con respaldo apoyado y dejá ~3 dedos entre el borde del asiento y tus rodillas.
  5. Material transpirable: Malla o telas que respiren si pasás muchas horas. Se limpia fácil y suma a tu rutina de limpieza.
Diagrama de postura correcta en una silla ergonómica, señalando altura, lumbar, apoyabrazos y profundidad.

¿Tela, cuero o malla? Elegí con criterio

Probala si podés (y si no, medí)

Si tenés showroom, probá varias. Si comprás online, revisá medidas (altura mínima/máxima, profundidad de asiento, rangos de apoyabrazos) y comparalas con tus antropometrías.

Preguntas frecuentes (FAQ)

Tu silla es tu compañera más importante. Con este checklist vas a elegir mejor y tu espalda lo va a notar desde el primer día.